El Desarrollo de la Memoria y la Estrategia de Aprendizaje STEAMS
El
Desarrollo de la Memoria y la Estrategia de Aprendizaje STEAMS
Enrique
E. Batista J., Ph. D.
La
ventaja de la mala memoria es que uno disfruta varias veces las mismas cosas
buenas como si fuera la primera vez. —Friedrich Nietzsche
Eso pudo decir el filósofo con ironía. Pero nos
llama la atención sobre las delicias de recordar los buenos tiempos, momentos y
aprendizajes que hemos tenido. Sin memoria se perdería esa dicha.
Luis Buñuel dijo que: “Tienes que comenzar a
perder tu memoria, aunque sólo sea en pedacitos para darte cuenta de que la
memoria es lo que hace nuestras vidas. La vida sin memoria no es vida en
absoluto, así como una inteligencia sin la posibilidad de expresión no es
realmente una inteligencia. Nuestra memoria es nuestra coherencia, nuestra
razón, nuestro sentimiento, y aun nuestra acción. Sin ella, no somos nada.” (https://goo.gl/izE3ig).
En efecto, sin la memoria no somos nada. La
memoria es elemento esencial para vivir. Sin memoria no se desarrolla nuestro
cerebro y los distintos procesos para conocer, saber, crear, innovar, disfrutar
y amar. Sin ella no estaríamos vivos o seríamos una especie inferior,
respondiendo a instintos y no a procesos cognitivos y volitivos de alto nivel; seríamos
un ente, sin ser ni razón. Si usted sabe algo es porque lo recuerda. O sea, sin
memorización no hay aprendizaje alguno. Al leer este articulo usted incurre en
una lista larga de recordaciones, ha puesto en marcha múltiples elementos
presentes en su memoria, entre ellas el significado de las palabras, de miles
de ellas. Usted está evocando experiencias y conocimientos previos. Aprendió a
leer porque recuerda, evoca experiencias que lo llevaron a emplear procesos cognitivos
más allá de la simple recordación. Si retiene y recuerda puede realizar
acciones adicionales en la vida, seguir aprendiendo y desarrollando la
capacidad de seguir amando. Con
reiteración, si no recuerda, no puede amar o crear, o seguir viviendo como
sólido ser humano.
Hay muy amplio consenso en todos los países del mundo que se
requiere un nuevo modelo educativo para formar en las habilidades cognitivas,
emotivas, sociales y laborales de los nuevos tiempos.
La formación escolar está, en general, inserta en formación para
una sociedad que ha cambiado, para entorno laborales diferentes, con alumnos
que tienen formación y aspiraciones diferentes a las de sus profesores y
generaciones precedentes. La clase “dictada”
en arreglos cuadriculados de aulas no favorecen sus intereses y deseos de tener
independencia crítica frente a contenidos, ni para que puedan expresar su
potencial de pensamiento creativo y autónomo.
Ante esa realidad y otras, en el Departamento de Antioquia se ha
planteado la propuesta de un Nuevo Modelo Educativo para los Antioqueños, el
cual como expresé es otra columna (http://juanpaz.net/edicion-576/estrategias-de-aprendizaje-steams-para-un-nuevo-modelo-educativo/) tiene la estrategia de aprendizaje STEAMS, referida a los componentes de ciencia, tecnología,
ingeniería, arte, matemáticas y español. Se pretende en la implementación del
modelo alcanzar metas formativas del más alto nivel, adecuadas para los
requerimientos más pertinentes de la sociedad en este siglo XXI.
Se ha dicho que la escuela nuestra es
memorística y libresca. Respondemos: ¡Ojalá!
Ojalá nuestros alumnos potencien la memoria como camino insustituible
hacia los procesos cognitivos y de aprendizaje del más alto nivel. Ojalá lean más libros o más textos (en
cualquiera de los formatos actuales, impresos, digitales, multimediales). No se
puede seguir condenando a la memoria, ella es base de los logros académicos
superiores y elemento esencial del diario vivir. Una cosa es enfatizar la
recordación simple y otra negar a la memorización su valor esencial en la
inteligencia y el aprendizaje humano.
Todos incurrimos en procesos cognitivos básicos
(sensación, percepción, atención y memoria) y en los de índole superior (pensamiento,
lenguaje, inteligencia y creatividad). O sea, en la base de cualquier
aprendizaje está la capacidad de memorizar y recordar.
Hay memoria a corto y a largo plazo. Ambas son
esenciales para el diario vivir. No se trata de revivir viejos enfoques
didácticos sino, por el contrario, superar el estigma que se ha puesto sobre la
memoria, confundida ésta con la simple asimilación de datos sueltos usados a
corto plazo, útiles para “pasar” un examen y no como base esencial para logros
educativos que potencien el lenguaje, la inteligencia y la capacidad para crear
e innovar, y para seguir aprendiendo. Se está en presencia de la posibilidad de
un aprendizaje significativo y logros escolares del más alto nivel sólo si se potencian
los procesos cognitivos básicos, entre ellos la memoria.
La información es para comprender mejor el
mundo natural y social, no es para la acumulación simple de datos que se
recuerdan como memoria inmediata y que desaparecen de nuestros procesos de
recordación y con ello la capacidad de aprender de manera constante. Algunas
prácticas escolares privilegian la memoria inmediata, algunos segundos o muy
pocos días, cumplido su propósito desaparece de la mente.
Tanto en la vida cotidiana de cada uno de
nosotros como en las escuelas, memoria y aprendizaje están ineludiblemente
intrincados. En la escuela no se puede olvidar que nacimos y vivimos para
recordar, y a partir de ahí seguir aprendiendo, creando y amando. Quien no
recuerda no ama. Si naciéramos sin ese potente proceso cognitivo básico,
entonces no seríamos humanos. “No olvides amarte a ti mismo”, dijo
Soren Kierkegaard en el contexto de su condición de filósofo de la existencia
humana.
El archivo en medios digitales no sustituye la memoria humana. La
memoria USB, como la denominamos, es un recurso tecnológico que no sustituye a
nuestro cerebro, el cual está compuesto de billones de neuronas, las que se
combinan para generar la inmensa capacidad de memoria humana y humanizadora.
En el cerebro la información no se almacena en sectores separados como
en discos duros o memorias USB. La capacidad de almacenar información en el
cerebro no se ha establecido. Si bien se hace la analogía del cerebro humano
con la unidad central de proceso –CPU- de un computador, cerebro y computador
no son iguales.
No se sabe cómo medir la capacidad de almacenamiento de información por
el cerebro. Por la vía de una aproximación, si el cerebro tiene una capacidad
de 2.5 petabytes (o un millón de gigabytes) eso sería suficiente para contener
tres millones de horas de programas de televisión para los que se necesitarían
más de 300 años continuos para verlos. (https://goo.gl/bMn4TS) . Miles de millones de
neuronas hay en nuestro cerebro. Se ha estimado que cerca del 1% de ellas
juegan papel importante en la recordación a largo plazo; pero la memoria se
forma en las conexiones entre neuronas y redes de ellas. Si la capacidad del
cerebro se midiera en los señalados petabytes, uno solo de ellos equivaldría a
2000 años de canciones en formato MP3. (https://goo.gl/bRZ4me).
A partir de la práctica inveterada escolar, sabemos
cómo dictar información. El énfasis hay
que ponerlo en cómo acceder a la información para construir conocimiento y en las
estrategias para no olvidar lo que no debemos. Entre esas estrategias están la de
suministrar instrucciones en múltiples formatos, formar a los alumnos como
lectores activos, realizar ejercicios de recuperación mental de información,
uso de recursos mnemotécnicos, recordar instrucciones, prestar atención y
concentración, procesar información con estrategias multisensoriales y muchas
otras más. (https://goo.gl/W68bcc; https://goo.gl/6SxIbh).
El acceso rápido a la información no hace más
fácil la recordación. Si el cerebro sabe que puede acceder a ella otra vez, no
se toma el trabajo de regístrala para recordarla. Se puede llegar a la
habituación de registrar la información valiosa en aparatos digitales, lo que
nos lleva a no ser hábiles en recordar eventos e información esencial. Esto ha
sido conocido como el Efecto Google.
(https://goo.gl/ukfi1Y).
Hay
conocimiento científico positivo para todos los escolares, maestros y adultos
sobre la memoria: La memoria no declina, la información que no se practica en su recuperación es más
difícil de recordar, con frecuencia no es la memoria la que se pierde sino la
habilidad de recuperarla, la “memoria perdida” se puede recuperar y transformar
o enriquecer, olvidar es parte del aprendizaje en la medida en que hay
información superflua y mantenemos la que es más importante para la vida. El aprendizaje depende del contexto,
de cómo, cuándo y dónde se aprendió. Para la recordación a largo plazo conviene
la exposición a información en diferentes maneras, medios o contextos. La memoria se recarga cuando
cambiamos de actividad; este recambio fortalece el aprendizaje. Tenemos, a pesar de nuestras estimaciones,
mucho control sobre nuestra memoria y capacidad de recordación. (https://goo.gl/L25eYd).
En
estos tiempos donde es frecuente sufrir el llamado síndrome hiper informacional, en las estrategias de aprendizaje escolar, y de los ciudadanos en
general, se necesita recurrir a la ventaja del acceso rápido a distintas
fuentes de información, conociendo los procesos mediante los cuales se accede a
ellas con eficiencia y validez en conexión con metas formativas de aprendizaje
perdurable que enriquezcan el conocimiento de cada uno. Conocidas son las
estrategias de aprendizaje asociadas a proyectos formativos, a la
identificación, formulación y explicación de problemas con sus posibles
soluciones. Ellas forman parte, de las que se emplearán con la estrategia de
aprendizaje STEAMS.
Se precisa
evitar el Efecto Google mencionado, el
cual ha llevado a muchos a asumir que “Internet
lo sabe todo”, aunque la persona no sepa nada, no puede recordar nada, ni
realizar procesos cognitivos avanzados, entre ellos los esenciales de la
creatividad humana.
Regresando a Friedrich Nietzsche: “La existencia del olvido
nunca ha sido probada: sólo sabemos que hay cosas que no vienen a la mente
cuando nosotros queremos que lo haga.”
Comentarios
Publicar un comentario