El acceso abierto al conocimiento: Base fundamental para ser humanos libres

Enrique E. Batista J., Ph. D.

https://paideianueva.blogspot.com/


Puede existir un adefesio cuando se hable de conocimiento privado. Dicen las normas constitucionales o legales, aquí y allá, que la búsqueda del conocimiento es libre, como es libre cada ser humano para aprender y acceder al conocimiento. Todo conocimiento se fundamenta en avances y aprendizaje previos. El ser humano es libre para aprender y para poder ser libre, porque la libertad es una condición esencial de su propia existencia, como consecuencia. Sobre el conocimientos se funda el disfrute de la libertad como valor humano supremo. El conocimiento nutre y desarrolla el espíritu libre de cada ser humano. Siempre se ha tratado de consolidar el derecho a conocer mediante una variedad de procesos educativos

No se puede impedir que un ser humano aprenda y que aceda al conocimiento que libremente ha sido producido; el conocimiento es un patrimonio de la humanidad a pesar de que por distintos medios, circunstancias y exclusiones muchos seres humanos se mantienen en la ignorancia. La ignorancia no se hereda, es un mal infringido colectivamente a muchos; la ignorancia es la negación de seres humanos libres.

Desde 2002 existe la organización «Creative Commons» (https://creativecommons.org/) que desarrolla una manera legal de compartir una variedad amplia de recursos digitales con fundamentación en la premisa de que el conocimiento adquiere mayor relevancia cuando la gente lo emplea y aprende cotidianamente con él y, a la vez, puedo compartirlo. Desde que se creó esa, organización han surgido circunstancias emergentes como los avances en la IA que han cambiado reglas y condiciones para compartir información y recursos digitales en general. (https://tinyurl.com/2faau72n).

La iniciativa de «Creative Commons», modificó el concepto de los derechos reservados (el copyright), mediante un conjunto de licencias públicas estandarizadas en las que los autores conservan sus derechos, pero otorgan permisos previos para el empleo de sus productos bajo ciertas condiciones o cláusulas, como es el caso de los muchos títulos de acceso abierto de la UNESCO (https://tinyurl.com/3cwn9sxa). En «Creative Commons» los derechos de autor se expresan en diversos tipos de licencias; el lector la puede encontrar la caracterización de cada una de ellas aquí: https://tinyurl.com/3596dmtf. 

En el mismo año de 2002 se creó a la «Iniciativa de Budapest para el Acceso Abierto» («Open Access»), la cual es un movimiento que encarna los principios del derecho al acceso libre a la literatura científica y académica, al conocimiento, facilitando que cualquier persona pueda acceder a ellas, y así maximizar el impacto de la producción científica. (https://tinyurl.com/5fuc583e).  Según esa Iniciativa, por acceso abierto se entiende «la disponibilidad gratuita en Internet, permitiendo a cualquier persona leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o añadir un enlace al texto completo de esos artículos, rastrearlos para su indización, incorporarlos como datos en un software, o utilizarlos para cualquier otro propósito que sea legal, sin barreras financieras, legales o técnicas, aparte de las que son inseparables del acceso mismo a Internet». Por su parte, Creative Commons, como organización sin ánimo de lucro, fundamenta las bases legales para lograr el propósito de que la información en Internet sea de libre acceso, sin obstáculos para acceder, descargar, copiar, compartir e imprimir los textos.  Esta iniciativa ha llevado a la creación de más de 1500 repositorios de información científica (https://roar.eprints.org/), 14 millones de artículos en 92 idiomas, 141 países y 40.000 revistas científicas: (https://doaj.org/, https://tinyurl.com/5fuc583e).

Otra esfuerzo para facilitar el acceso a las publicaciones científicas es el de la «Ciencia Abierta» («Open Science») en el que promueve mayor accesibilidad, colaboración, eficiencia y transparencia de la investigación científica; conlleva una concepción diferente de la investigación y de divulgación de sus resultados; en sus propósitos sociales promueve también el acceso abierto a los datos, las metodologías y los procesos de la investigación. (https://tinyurl.com/5ywf93dj). De otra parte, distinto al modelo de copyright, («right» = derecho), se creó a la iniciativa inversa «Copyleft» («left» = izquierda) con el objeto, sin negar los derechos de autor o la propiedad intelectual, de facilitar licenciamiento o permisos, sin costos, para usar, copiar, modificar y redistribuir una obra, con la condición de que las versiones que puedan derivarse y distribuirse mantengan esos permisos; el titular conserva sus derechos. Copyleft no es antagónico con el copyright, sino un modelo para avalar permisos futuros.  (https://tinyurl.com/y4vrfw4h).

Ha sido ya ampliamente reconocido que la inteligencia artificial generativa produce y producirá cambios profundos en la manera de producir y de diseminar información y conocimientos; ha creado esa tecnología enfoques para realizar investigación y producir contenidos fiables, y sugerir maneras de validarlos y de diseminarlos de manera abierta y libre; tales avances han generado, con paradoja, tensiones en algunos campos como el de las matemáticas, en donde la IA resuelve problemas que por muchas décadas no habían encontrado solución.  (https://tinyurl.com/4bz6tt53). 

En esta época con creciente confusión con aplicaciones de IA exitosas y también peligrosas, el acceso a la información y al conocimiento está cambiando de manera sustancial. Se ha creado un modelo en dónde se accede a síntesis elaboradas por la IA en lugar del empleo de las fuentes primarias. Ahora el énfasis no es tanto el acceso libre a contenidos, sino la confianza y la veracidad de lo que se circula. (https://tinyurl.com/yc5ead9e).

En la iniciativa de «Open Science», en su versión 2.0, se reconoce una evolución que enfatiza el acceso al conocimiento, la comprensión, la interpretación, la confianza y el uso eficaz del conocimiento en la investigación mediada por ambientes de IA:



                            Fuentes: https://tinyurl.com/yc5ead9e, https://tinyurl.com/ymzjzdky.

Tanto los editores de revistas como los lectores pueden estar enfrentando lecturas de documentos sin autor humano, sino desarrollados por la inteligencia artificial generativa en todo o en parte. Esto también crear dificultades en el impacto que tienen sobre el desarrollo de las ciencias, sus correspondientes métodos y la posible vulgarización de las publicaciones, debido a procesos de investigación simulados y a la ausencia de pensamiento humano en la generación de saberes fidedignos.

Ha surgido la preocupación sobre el fomento del pensamiento creativo por la delegación, abierta u oculta, de la creatividad que se hace a la IA generativa. Han empezado a circular investigaciones (¿científicas?), novelas, poesías, cuentos, pinturas, obras de teatro, juegos, y variedad de producción artística sin autor humano.  Existe la presionante realidad de la creación global de normas legales sobre los derechos morales y patrimoniales de autor en obras generadas mediante la IA. (https://tinyurl.com/yyyshx59).

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